Venecia desahogada, góndolas varadas.

Canales secos. Góndolas encalladas en el barro, y la circulación, prácticamente imposible.

 

El aspecto de Venecia, Italiase vio seriamente modificado en los últimos días por una inusual marea baja que prácticamente dejó sin agua a la ciudad.

 

Se trata de una imagen muy distinta a la que buscan los miles de turistas que viajan a la región del Véneto, al norte de Italia, en pleno mes de Carnaval, con la ilusión de dar un romántico paseo en góndola.

 

Una góndola permanece amarrada en un canal prácticamente sin agua en Venecia (EFE/ Andrea Merola)

Una góndola permanece amarrada en un canal prácticamente sin agua en Venecia (EFE/ Andrea Merola)

 

Los principales canales se encuentran casi secos o con un caudal insuficiente para navegar. El Gran Canal, el principal corredor de tráfico de Venecia, permanece abierto incluso para los buses acuáticos de la ciudad, que no pueden transitar por los canales más pequeños.

 

Mientras algunos canales están secos, en otros el nivel de agua no supera los 60 centímetros. (foto: AFP)

Mientras algunos canales están secos, en otros el nivel de agua no supera los 60 centímetros. (foto: AFP)

 

De acuerdo con las previsiones climáticas del servicio de mareas del ayuntamiento de la ciudad italiana, en estos días los niveles de agua llegan a niveles mínimos y -en promedio- sólo alcanzan los 60 centímetros.

 

Los medios locales atribuyen la sequía al fenómeno astronómico de la superluna azul de sangre,que se pudo observar esta semana en diversos puntos del planeta, aunque también la achacan a “la negligencia con la que se ha mantenido el centro histórico durante al menos un siglo”.

 

Mientras algunos canales están secos, en otros el nivel de agua no supera los 60 centímetros. (foto: AFP)

foto: AFP

 

Si bien Venecia suele estar más acostumbrada a las inundaciones, esta no es la primera vez que la ciudad experimenta una sequía. En 2016, los niveles de agua cayeron en 66 centímetros, mientras que en 2008 y 1989 los niveles disminuyeron a 90 cms.

 

Más allá del dolor de cabeza para el sector turístico, la baja marea dificulta el tránsito por los canales y, en consecuencia, las labores de los servicios de emergencia.

 

Con información de El Clarín

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