Cocina y diabetes

La diabetes dentro de todos los mitos y realidades que la rodean tiene dos aspectos que todo diabético debe entender para convivirla.

 

Primero es necesario aceptarla.  En muchos casos la reacción natural psicológica del individuo es hacer como que no escucho el diagnóstico y querer continuar la vida con los pésimos hábitos que lo llevaron a ello. La segunda es conocerla y entender que un diabético en control y con total cuidado del tratamiento y los cambios de hábitos puede llevar a tener una calidad de vida tan buena como la de cualquier individuo.

Entendamos lo que es en realidad la diabetes:

Es una enfermedad Crónica, es decir, que estará en nuestra vida para siempre, es progresiva, es degenerativa y avanza conforme pasa el tiempo y mortal, lo que significa que si no se cuida y no se controla nos puede llevar a la muerte.

La diabetes puede afectar nuestros órganos, el sistema cardiopulmonar y circulatorio, dando cabida a un mundo de complicaciones en realidad uno no muere de diabetes, la gente muere de sus complicaciones.

Han escuchado el dicho TU ERES LO QUE COMES, hay muchas enfermedades o casi todas entran por la boca y la diabetes no es la excepción y la mayoría de la gente no sigue un plan de alimentos por que no los conocen, no saben que grupos ni que cantidades pueden consumir de cada grupo o bien como los médicos les prohíben algunos alimentos que gustaban bastante los pacientes sienten que les quitaron todo de su dieta.

 

La mejor manera de llevar un control es acudir a un nutriólogo para que nos sugiera un plan de alimentación y aprender a conocer la herbolaria con la que contamos para perfumar y saborizar la comida, esa puede ser la gran diferencia entre un platillo de hospital sin sabor sin sal y sin  histe y un platillo con aroma y sabor, un pescado asado con un poco de sal y verduras cocidas puede ser un tanto aburrido pero si tomamos el mismo pescado y lo cocinamos con un poco de ajo y romero la experiencia puede ser mucho mejor y al fondo del plato colocamos un espejo de jitomate con albahaca en puré cocinado por 10 minutos será una experiencia fabulosa, después lo cubrimos con las verduras en lugar de ponerlas al lado mejoramos vista sabor aroma y la sensación de estar a dieta la suplimos por la sensación de comer rico, saludable y mediterráneo gourmet , esto fue solo un claro ejemplo de que la herbolaria puede cambiar radicalmente la forma en que las personas ven la comida saludable.

Los postres tampoco deben ser tan terribles para quien gusta de la buena repostería, ya hay una buena cantidad de ofertas en el mercado de postres y dulces sin azúcar pero en casa sugerimos la miel de maguey que es de bajo índice glucémico y puede ayudar a endulzar casi cualquier postre, unas manzanas rebanadas al horno con miel de maguey o jarabe de agave y unas semillas de anís por 30 minutos a 180 grados y lo servimos con una pequeña bola de helado de vainilla sin azúcar de marca comercial será una experiencia deliciosa, o fresas con crema endulzadas con un poco de stevia, podemos tomar miles de ejemplos sin embargo siempre será el nutriólogo quien tenga la última palabra, aprender a contar las calorías que se ingieren y conocer los productos que se compran harán la gran diferencia.

Aprender a vivir es básico, si ya aprendimos una vez reaprendamos nuevamente, el diagnostico nos ha dado la gran oportunidad de volver a intentarlo, no la desperdiciemos.

 

Sobre el Autor :  Chef Paul Villagran Lores, chef ejecutivo con 7 especialidades académicas, vicepresidente de la asociación de cocineros queretanos, chef ejecutivo del club de industriales de Querétaro, docente certificador y asesor para la industria gastronómica y turística; Locutor de radio de su propio programa México a Fuego Lento

chefbolita@gmail.com

 

 

 

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