Explosión de sabores mexicanos en el Duelo entre Hermanos en Doña Urraca

Luego de 17 años nuevamente los hermanos Soriano se enfrentaron cara a cara en un duelo donde la explosión de sabores fue el protagonista de la noche

 

 

Una guerra de sabores, colores, estilos y sazones se vivió en la primera batalla de chef entre hermanos, donde Israel Soriano y Aarón Soriano se enfrentaron a un duelo para ganar la competencia del mejor sabor y por supuesto los mejores platillos.

En las extraordinarias instalaciones del Hotel Doña Urraca, adentrado en el corazón del Centro Histórico de Querétaro, se dieron cita los comensales para degustar los exquisitos platillos que preparó especialmente cada uno de los hermanos, quienes mostraron sus mejores dotes gastronómicos, plasmando su estilo y diseño.

 

 

El jurado calificador integrado por exigentes comensales del mundo de la gastronomía, turismo y hotelería tuvieron la difícil tarea de analizar tres aspectos: presentación, sabor y originalidad.

Luego de 17 años nuevamente los hermanos Soriano se enfrentaron cara a cara en un duelo donde la explosión de sabores fue el protagonista de la noche.

 

 

Tras un bolado, la suerte estuvo de lado de Israel Soriano quien fue el encargado de abrir la noche con una extraordinaria entrada de vestido de primavera con termino de atún cocido, salsa de ajo con chile de árbol, pimienta verde, jugo de limón un poco de aceite de oliva, montado en una cama de verduras asadas con aceite de oliva, plátano macho frito adornado con un coral de ceniza de nuez moscada, y como complemento perfecto, una cenefa de puré de camote amarillo.

La mezcla de sabores causó una estampida en los paladares más exigentes.

Tocó el turno a Aarón Soriano, quién decidió inspirarse en los sabores caribeños fusionados con toques mexicanos. Presentó como entrada una ensalada fresca, con vinagreta de chile guajillo y perlas de cabra.

 

 

La acides de los cítricos se mezclaba perfectamente con el sabor de la vinagreta, dejando al final una textura cremosa por el queso de cabra.

La noche transcurría y la cata de vinos y cerveza también se hizo presente para acompañar los platillos.

Para limpiar las papilas gustativas, el chef Israel Soriano ofreció un sorbete fusión de Guamúchil con mezcal.

Ahora sí, llegó el plato fuerte, un confit de jabalí, sobre una torta de huauzontle, además de llevar una compota de xoconostle, adornado en la parte de arriba con fritura de papa y betabel; y para acompañar un mole de garambullo del semidesierto de Querétaro.

“El mole es especial, no es cualquier mole, se hace con un fruto que se recolecta en la zona del semidesierto, es el garambullo; hay dos tipos el del semidesierto que es más seco como pasita y el otro en la zona central que es como un blueberry”.

Aarón Soriano sorprendió a los comensales con un sorbete de frutos rojos con vino tinto, destacando los tonos rojizos de las frutas de la pasión.

A continuación   dio paso al plato fuerte, un costillar de jabalí al confit, receta tradicional francesa, pero con un toque muy mexicano con un chutney de huitlacoche, montado sobre una cama de ratatouille.

Conforme transcurrían las presentaciones la competencia era cada vez más reñida, cada estilo plasmaba experiencias, conocimientos y   cariño por la comida mexicana.

Para cerrar con broche de oro   se dieron a conocer los postres.

Israel Soriano concluyó su participación con un bizcocho tibio de maíz, con una cenefa de helado de cardamomo de vainilla en la parte de arriba y enfrente un guelle de tuna camuesa.

Y para terminar la batalla, Aarón Soriano mostró un chescake con cacao y xoconostle.

Después de dos horas de probar, saborear y observar los platillos por fin llegó el momento de la liberación del   jurado, otorgándole el triunfo definitivo al chef Israel Soriano.

SUMARIO

Israel Soriano. Chef Doña Urraca

Aarón Soriano.  Chef Emporio Refor

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